domingo, 14 de diciembre de 2008

Hablemos de... Incesto.


En esta ocasión quería hablar de un fenómeno muy temido: sobre el que no se escucha mucho en la calle, o en la familia; excepto en ocasiones particulares que incluyen difamación, mucho escándalo y personajes pervertidos.
Para el enorme trabajo que me propongo, entonces, tengo el agrado de traerles buen material.

Como bien sabrán algunos de los lectores que me conocen, me gusta mucho el anime, en general todo el anime. Algo que me impresiona de los japoneses es su capacidad para tocar temas muy controversiales en los mangas y animes, elementos de expresión fundamentales en su cultura.

Ellos ven este tipo de arte como un gigante medio de transmisión, como nosotros apreciamos en latinoamerica a las novelas, o en norteamerica a las series televisivas. Por supuesto, los nipones a veces tratan temas mas coherentes, con mucho mayor contenido, y mas profundos en sus “dibujitos” -como lei que un tipo llamaba por ahi al manga y anime- que la mayoría de nuestras novelas y series occidentales.


Koi Kaze, viento de amor.



Genero: Romance, Incesto.
Fecha de transmisión: 2004
Estudio: A.C.G.T.

Episodios: 01 al 13 (Completa)
Idioma: Japonés Subtitulado al Español.
Tamaño Total: 2.21 Gigas
Promedio: 170 Megas
Formato: AVI. Códec Xvid.


Ante todo quiero decir (reproduciendo las precisas palabras de otra persona), que me he divertido mucho leyendo los comentarios de otras webs sobre el tema presentado en esta serie tan poco convencional.

Hace dos días supe de la existencia de esta serie y por supuesto ya terminé de verla. Me fascinó. Conocía de la apertura del anime en relacion a temas como la sexualidad y un montón de áreas peligrosas debido al tabú occidental; pero esto derramó el agua del vaso: me agarró de las bolas y me sorprendió completamente.

Para alguien quien ya está bastante en la treintena -yo recién en la veintena-, y a quien varias veces nenas japonesas de entre 11 y 14 años le han coqueteado abiertamente (con una actitud que no tiene nada de niña inocente, y que hace subir la presión sanguínea), estos comentarios son muy graciosos: quiero concentrarme por un segundo en la película (y la cuestión a debatir) en relación a la cultura o tradición japonesa.

Hay que leer y estudiar un poco más la historia de una civilización tan altamente compleja como esta, antes de lanzarse a opinar: creo que hablo en términos de la postura más sabia.
En una sociedad marcada por un sistema feudal de shogunato, el amor erótico entre un hombre y una mujer es como el fuego que arde para calentar al agua y darse un baño. Los principios ying y yang se sobreponen a todo, y en ocasiones incluso al parentesco. El parentesco, podemos decir, lo vuelve mucho más espiritual.

En un mundo donde lo cotidiano era morir y matar en guerras feroces, el premio para el guerrero experimentado, al igual que un don máximo, era disfrutar de un delicado y exquisito retoño de sakura aún sin abrir (si me entienden). Era más que un premio, era un honor: y algo que se consideraba sublime en relación a cualquier otra cosa. Para él, era su prevenda feudal, para ella, niña aún, era el honor de ser convertida en mujer por un ser superior a ella.


Para la mujer y el hombre nipones, una espada siempre encajará en una vaina, no importa si la hizo el mismo herrero o no, y tampoco importa si entre las fechas de creacion de una y otra hay 5 o 30 años de diferencia. Es aceptado como algo natural, si ambos así lo buscan y lo desean. Esto sumado a la actitud tradicional de la mujer hacia el hombre, en donde ella busca convertirse en activa de la mano de un hombre adulto experimentado, no de la de otro niño como ella.

La película fue muy censurada, pero no necesariamente por esta cuestión. Los padres de los niños están divorciados; divorciarse es atentar contra la conformación de la sociedad, contra el equilibrio del clan (y la sociedad japonesa es clánica por excelencia). Así que eso les podría explicar varias posturas sobre la censura. Por supuesto que este manga y animación también se sintió allá, en oriente, como el alto nivel de transgresión que es.

Hay que reconocer que la temática que trata es bastante fuerte, pero me alegra saber que existen series como estas que se salen del círculo de otras tan comunes, y me parece también mucho más repugnantes; como la alevosía, el hedonismo, el engaño y sexismo de la mayoría de las novelas latinoamericanas: llenas de traición, mentira, exhibicionismo y valores estúpidos.

Estas últimas son algo que parece atraerle mucho a la gente occidental de mi país: esa misma gente ante la cual, si mencionás palabras como "homosexual", "maricon" o "incesto", se dan el lujo de forjar un repudio de tiempo y vida completa en tu contra. Eso es ridículo y contradictorio (como la mayoría de las cosas occidentales).

El contenido de la serie es drama, y si se ponen a pensarlo un poco, a pesar de lo descabellado que a algunos les pueda parecer, Koi Kaze retrata una historia que fácilmente, dada todas las circunstancias que se dan socialmente, pueden ocurrir en la realidad de cualquier cultura o historia.

La recomiendo enormemente, a la gente que le gusta el romance, el drama, pensar en el amor y no sean tan cerrados de mente. A los que les incomodan estos temas (o los ven como abominaciones) también se la recomiendo, prometo que se van a llevar un largo rato de engorro, dolor y discordia, haciéndose el rollo: pero les advierto que, como a muchos otros les pasó, pueden llegar a entrometerse tanto con los personajes, que su perspectiva acabe cambiando totalmente.

Ese sufrir de los personajes es tan real que mientras los ves, sufrís con ellos. Me parece una historia de amor preciosa, de amor verdadero, escondido e imposible: y desde luego muy diferente a las convencionales. Una historia en donde el amor que sienten los protagonistas es tan fuerte que ni la diferencia de edad, ni la sociedad, ni el parentesco, harán que dejen de amarse e intentar ser felices juntos.





Koi Kaze es una historia de amor atípica, sencilla, delicada, un compendio de rutinas vitales en las que las vidas de Koshiro y Nanoka, dos hermanos con una diferencia de doce años cuyos padres se separaron tras apenas haber nacido ella, se vuelven a reencontrar. Su sencillez, su realismo pese a tratar una temática bastante culebrónica y su agradable candidez hacen que lo que puede parecer un pastel rosado casi intragable se convierta en una gran serie que se te hace corta en sus 13 episodios realizados en el 2004.

El manga y el anime se complementan uno al otro de una manera sumamente interesante. El segundo se centra mas en los pensamientos de amor de Koshiro, donde vemos la lucha que tiene en su interior por toda la serie, hasta aceptar las cosas y liberar su corazón. En cambio el manga se centra mas en Nanoka, que desde el principio quiere estar con su hermano, pero con tanta inocencia que se llega a enamorar profundamente de el, a lo largo del manga. Nunca llega a dudar, pero ella es conciente que lo que están haciendo es algo prohibido, hasta el punto en que a ella es a la que se le ocurre la idea del suicidio, idea que inmediatamente es rechazada, y solo optan por hacerle caso a su corazón, dejando el barco de la moralidad hundido en lo mas profundo de sus almas.

Esta para mí fue una excelente idea, complementar una serie dando el punto de vista primero de un personaje y después de otro, simplemente excelente. En cuanto al animé, desde el principio estuve pensando y pensando "qué pasa acá". Por más que hay muchos detalles que podemos denominar “comunes” (p. e. el juego de las estaciones) en conjunto terminó superando mis espectativas.

No estoy de acuerdo en que se trate de una serie en donde al final el amor supera todas las barreras. En realidad lo que le da a Koi Kase ese espesor, esa intensidad, no son solo las escenas fuertes o el tema del incesto sino el adecuado trabajo psicológico en Koshiro (conflictos con la moral y matices muy oscuros). Las estaciones y el desarrollo de este amor. La serie termina por hacerte una pregunta: Dime tú, ingenuo espectador ¿cuál es el límite del bien? ¿Dónde acaba, dónde se termina lo bueno? La moral es una construcción discursiva, es un Otro (Bajtín o Lacan).

Esta pregunta encuentra fuerza en la estética que adopta la serie; se trata de una estética en donde la caracterización pretende ser verosimil. Las líneas no buscan construir una chica “hermosa” ni un héroe “guapísimo”. Por el contrario se trata de una caracterización en donde Nanoka usa una falda larga, mucho más larga que la de sus compañeras, y Koshiro apesta, tiene un hueco en la media y una barba a medio crecer.

Señores, ¿dónde empieza la ficción y termina la realidad?. Lo “asqueroso, repulsivo” de nuestras sensaciones, ¿qué son? Hace mucho que una serie no me obligaba a re-comprendernos a mí y a mi mundo. Es grato, realmente grato.

El Efecto Westermarck (wikipedia.org/wiki/Westermarck_effect#Westermarck_effect) asegura que el crecer con una persona los primeros años de vida, hace que el cerebro coloque a ésta en la categoría de “hermano”, lo que anula el deseo sexual. Se ha comprobado que en kibbutz israelies, donde los niños crecen juntos desde pequeños, no suelen casarse entre ellos, sino con gente de otros kibbutz. ¿Pero que ocurre cuando dos hermanos han estado separados desde pequeños y se conocen como adultos?…

Atracción Sexual Genética (wikipedia.org/wiki/Genetic_sexual_attraction ), hermanos desconocidos se notan increíblemente cercanos, cercanía que a falta de la impronta del Efecto Westermarck, puede incluir atracción sexual muy intensa, y hace que se den casos de hermanos que viven juntos y mantienen relaciones sexuales, llegando incluso a tener hijos.

Como con todo, las diversas opiniones se imponen de acá a allá. Sobre la peli, algunos piensan que los personajes, al pensar lo que sucede entre ellos, dejarían de sentir amor y todo se arreglara. Otros pensarán que el personaje de Koshirou tiene perfil de atormentado, sufrido y de pobre. O que Nanoka, a pesar de ser una jovencita, lo busca, le dice que lo quiere, incitandolo descaradamente. O que la serie, solo incita a la pedofilia y el incesto. Que es controversial, así como que daña y provoca. Que ya no trata sobre la tolerancia, sino que es denigrante. Son sólo otras opiniones, que puedan tener otras personas.

Pero la recomiendo, si tenés mente abierta para otras posibilidades en relación al amor y no juzgás los sentimientos que no pueden evitarse; la recomiendo. Si no tenés noción de que es algo que suele pasar en algunas familias realmente, la recomiendo especialmente. Porque en la vida real, cuando pasa, las personas sufren y ya tienen bastante con la gente que señala por no acatarse a la ética, y más cuando ellos se cuestionan su relación amorosa.

Las relaciones incestuosas, serán siempre un tabú. En Koi Kaze, a pesar de su tema delicado, hay que ser capaz de sentir y de comprender situaciones particulares. El corazón se debate en experimentar el amor verdadero y las reglas de la ética, que están ligadas a la moral, a la culpa y el remordimiento.


La serie puede ofender a algunos, pero solo por la temática, porque no tiene escenas fuertes. Para mi fue una de las series mas bonitas que vi, y refleja una historia de amor puro que supera cualquier barrera.Una pequeña dosis de realidad despues de tantos animes más "infantiles", por asi decirlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

gracias a tu publicacion acerca de la tematica que abarca esta serie japonesa me han entrado ganas de verla yo misma.

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